Simbolo de la Guerra Fría y de la reunificación alemana, esta puerta está coronada por una cuádruga de bronce, concebida como símbolo de paz, enviada a París por Napoleón Bonaparte en 1806, como botín de guerra y regresada a Berlín en 1814 convertida en un símbolo de la victoria. Esta puerta es una joya de la arquitectura neoclasica.