Munnich ofrece al turista 200 kilómetros de coclovías señalizadas y se ha propuesto el ambicioso objetivo de convertirse en la capitla ciclística de Europa. Hasta ahora ocupa, a nivel mundial, el lugat número 32 entre las ciudades amigables con las bicicletas. Además de promover el ciclismo como un fator crucial en la mejora de la salud y el cuidado del medio ambiente, la ciudad está tratando de instalar el uso de la bicicleta como un estilo de vida y el pedaleo como una actividad cool, chic e inteligente.