Ubicado en el Parque Tres de Febrero, en el barrio de Palermo este hermoso parque fue construido en 1967 en honor al actual Emperador del Japón Akihito, en ese entonces príncipe heredero, en una visita oficial a la República de Argentina. Aparte de los hermosos jardines con lagunas, posee diferentes puentes como símbolos, como por ejemplo un puente muy curvo, difícil de atravesar que se llama Puente de Dios, que representa el camino al paraíso.