Construida a lo largo de una blanca franja arenosa que se extiende por 40 kilómetros de cosa, la ciudad de Perth posee docenas de playas urbanas para elegir. Una de ellas es Cottesloe Beach, es la más fácil de visitar, tiene cafés, restaurantes, bares y unas escalinatas con césped perfectas para comer, mientras las gaviotas se arremolinan en lo alto.