Un funicular vertiginoso sube hasta las minas de sal más antiguas del mundo. Paara conocerlas lo mejor es tomar este funicular y remontar la montaña Slzberg hasta el lugar donde en 1846 se descubrieron cerca de 2.000 tumbas primitivas. Una vez en la cima y tras una caminata de quince minutos se llega a la entrada de las minas. Este visita permite conocer mejor la historia de la región.