Esta antigua residencia imperial de verano, posee 40 aposentos imperiales y 1441 habitaciones en total,que dan testimonio del esplendor de la vida cotidiana de la corte en la época de la emperatriz María Teresa. Los interiores son un auténtico tesoro con frescos, pinturas trompe I'oeil, marquetería, lacados, estucos y espejos, tapices, mármoles y cristal. Una de las más impresionantes es la Sala de los Espejos y la habitación de María Antonieta.