Natal es considerada la capital más soleada del Brasil, ya que el sol brilla generosamente durante 300 días del año, con buena infraestructura turística, Natal es la puerta de entrada para las bellas playas del norte brasileño. Entre ellas se destaca Genipabu, de blancas arenas y dunas doradas que contrastan con el azul claro del cielo y el verde del mar, embelleciendo aún más el paisaje.