En el archipiélago de Fernando de Noronha se encuentra el famoso Morro del Pico, como lo llaman los lugarenos a una formación rocosa fálica que brota de la montaña como un afilado canino, una elevación característica de la isla que se divisa desde cualquier punto y constituye la cima de una gigantesca formación volcánica que las pacientes caricias del océano han terminado por convertir en un paraíso de playas inigualables y lujuriosa vegetación.