Sin duda que el más recomendado de todos los carnavelaes brasileños es siempre el de Salvador de Bahía, por mantener casi intacto su carácter original. Sólo hay música y baile en las calles, que es la manifestación más auténtica del espíritu de los carnavales brasileños. Tiene como característica principal la participación popular en los 25 kilómetros de calles cerradas especialmente para estos efectos.