Las Montañas Rocosas Canadienses albergan dos de los Parques Naturales más impresionantes del mundo: Banff y Jasper,y en este último podemos encontrar las cascadas de Athabasca, uno de los principales puntos de interés del parque donde el río Athabasca ruge a través de una estrecha garganta cuyas paredes han sido pulidas y horadadas por la fuerza tremenda de la corriente arrastrando arena y piedras.