Los palacios y templos que forman el núcleo de este conjunto de edificios civiles y religiosos son un ejemplo excepcional de las realizaciones arquitectónicas y artísticas de las dinastías Yuan, Ming y Qing. Situado en los valles panorámicos y en las laderas de las montañas de Wudang, han sido declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO el año 1994.