Dubrovnik es la ciudad amurallada más famosa del Adriático y también la mejor reconstruida. El paseo a lo larfo de la Placa, la avenida peatonal que atraviesa el casco antiugo pasa por los principales enclaves de la ciudad como por ejemplo palacios, iglesias, torres y museos, una concentración monumental cuyo aspecto semeja una gran maqueta.