Emplazada frente a la puerta de Pile, data de 1438 y sus caños brotan de máscaras esculpidas. A su derecha se encuentra el convento de las clarisas, del siglo XIII. Recorrer las murallas de la ciudad de Dubrovnik y perderse por las calles con edificios renacentistas quienes centran la estancia en este enclave Patrimonio de la Humanidad. Bañarse o pasear por algunas de las cslas próximas a la ciudad ofrece vistas magníficas de la muralla medieval.