Existe en el Pirineo gerundense un valle aislado entre cumbres que casi rozan los 3.000 metros de altura y prados surcados por arroyos de aguas glaciares. Ese lugar, es hoy en día uno de los centros más activos de la cordillera: estación de esquí en invierno, destino senderista en verano y santuario abierto todo el año. El Vall de Núria recibe a 250.000 visitantes anuales. El edificio más destacado es el templo donde se venera a la Virgen, construido a partir de 1883. El conjunto actual acoge, además de la iglesia, un hotel de modernas infraestructuras y un restaurante que ofrece las especialidades gastronómicas típicas de esta comarca pirenaica.