Las dos riberas del río Arlanzón, a su paso por la ciudad de Burgos, están recorridos por sendos paseos, construidos en el siglo XVIII tras el derribo de las murallas medievales. El futuro de Burgos se vislumbra en la ribera sur del río. En los últimos años se han recuperado palacios notables como la Casa Miranda (1545) en el cual se aloja el Museo de Burgos.