Entre Burgos y Ávala, al abrigo del hayedo centanario de Monte Santiago, el río Nervión se despeña desde 250 metros de altura por el precipicio calizo de sierra Salvada, un espectaculo sobrecogedor. El mirador del Salto es el mejor observatorio de la cascada y del profundo cañón, al que se accede desde la Casa del Parque siguiendo un camino forestal plano. Cuanto más caudal lleve el Nervión, más espectacular resultará el salto.