La ciudad de Orbaneja del Castillo es, sin duda, una de las localidades más bellas de Burgos. Colgada en una serie de terrazas de toba en la margen izquierda del angosto Cañón del Ebro, se combinan en ella la vista de espectaculares parajes naturales y el sabor popular de sus construcciones. Allí convivieron durante siglos mozárabes, cristianos y judíos.