El castillo de Burgos, donde se encuentra el mejor mirador de la ciudad y uno de los monumentos que están siendo objeto de restauración es una sencilla fortaleza que construyeron los visigodos y romanos, la que fue ampliada por los castellanos en el año 884. Hoy, el castillo es una agradable área recreativa, donde grupos de turistas y burgueses se dan cita para contemplar las vistas sobre Burgos. Se encuentra instalado sobre una colina, y en su interior se encuentra el interesante Museo de Historia.