La ermita del Carmen se alza solitaria sobre un islote rocoso frenta al pueblo de Luanco, a 22 kilémetros de Gijón. Desde su emplazamiento se tienen vistas espléndidas del litoral cantábrico y de la villa marinera, que conserva pàlacios del siglo XVIII y un puerto muy animado, con la marea baja, se puede llegar a la capilla caminando por la larga playa del Dique.