El patio de los arrayanes se encuentra en la Alhambra, frente al palacio de Comares, debe su nombre de los grandes macizos de este planta que bordea la alberca. Ésta juega un papel importantísimo en la definición arquitectónica y estética del lugar, al reflejar en su lámina de agua, que actúa como espejo, la arquitectura, dándole una dimensión mayor rompiendo la horizontalidad del espacio.