La muralla de la ciudad española de León tiene su origen en una primera fortificación militar de la época augustea, en torno al siglo I a. C., y consistía en dos muros paralelos de madera rematados por un parapeto y que estaban unidos por un entarimado. Monumento Histórico Nacional desde el año 1931 aún quedan en pie muestras de las antiguas murallas romanas, que encerraban el recinto de la ciudad en un cuadrilátero que fue rodeado de construcciones.