Oviedo ha sabido conservar su patrimonio, mejorándolo con paciencia de artesano, en perfecta sintonía con el pulso actual de una urbe moderna y cosmopolita. El conjunto monumental de dificios prerrománticos está declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, en el que destaca las iglesias de San Julián de los Prados, San Miguel de Lillo y Santa María del Naranco entre otras maravillosas construcciones. En la foto el ayuntamiento de la ciudad, punto de encuentro de turistas.