El Palacio de Miramar, también denominado Palacio Municipal o Palacio Real, en San Sebastián, fue construido por orden de Isabel II en el siglo XIX. El infante don Juan, conde de Barcelona y padre del rey Juan Carlos lo vendió al Ayuntamiento de San Sebastián en 1972. Tiene un claro estilo inglés y su ubicación frente a la Bahía de La Concha, dispone de una de las más espectaculares vistas de la ciudad.