Actualmente la Torre del Oro, que en el pasado fue polvorín, capilla y prisión, alberga un ppequeño museo naval. Merece la pena subir a lo alto de sus 36 metros para disfurtar de la mejor panorámica del río Guadalquivir y de los barrios de Triana y de Santa Cruz, situados cada uno en una margen del río. Frente a la Torre del Oro parten los barcos que recorren el río en una agradable travesía.