En la Costa Blanca se encuentra la ciudad de Calpe con sus magníficas playas, con tres basnderas azules, y noches muy animadas. Posee además un pequeño pero coqueto casco antiguo y mucho que ver como por ejemplo su antigua iglesia del siglo XV, curiosamente escondida dentro del moderno edificio del templo parroquial, la plaza de los Marineros, el museo del Coleccionismo, y la ermita de San Salvador, entre otras.