Este cañón, situado en medio de la nada y rodeado únicamente por arenas de desierto rojizo, sólo es accesible de la mano de los navajos, que manejan con la mayor de las destrezas los jeeps. Al recibir la luz, las cavernas producen extraordinnaria formas y tonalidades que cambian durante el día. La estructura angosta del cañón hace que la luz entre de manera específica por algunas de sus cavidades, creando formas que resultan sorprendentes.