En Michigan, en las orilla del lago superior, las rocas han dado lugar a una peculiar costa acantilada. Las fuerzas tectónicas han elevado el terreno que circunda el lago, dejando al descubierto sus resplandecientes flancos rojizos. La traducción apropiada es la de "Rocas pintorescas", sobre todo porque la naturaleza ha introducido un cerco verde de bosque en la cresta rocosa.