Grenoble es una ciudad universitaria, moderna y muy animada. Su centro antiguo cuenta con buenos museos. Grenoble, puerta de entrada a la región de los Alpes del Norte, es una urbe de gran contraste arquitectónico. Los rascacielos y edificios indusrtriales de las afueras dan paso a un sinfín de jardines que predceden el casco antiguo, esplendoroso y bien cuidado. Vale la pena subir en teleférico a la Bastille.