En la moderna ciudad de Arange, 24 kilómetros al norte de Aviñón, esconde un distinguido pasado romano que se completa con el arco de triunfo. El teatro romano es imponente, con hileras curvadas de sitios cortados en una montaña empinada y un escenario apoyado por una enorme pared de arenisca con una estatua del Emperador Augusto en un nicho central. Actualmente este teatro es usado a menudo para representar óperas.