La ciudad amurallada de Aigues-Mortes representa uno de los conjuntos medievales más completos de Francia. Nació en 1240 por deseo del rey Luis IX, con el fin de abrir una salida al mar desde la que iniciar las cruzadas a Tierra Santa, y hasta el siglo XV fue el primer puerto francés del Mediterráneo.El centro histórico está rodeado por una muralla rectangular de kilómetro y medio de perímetro, interrumpida por 10 puertas.