La capital de Anjou se erige junto al río Maine, afluente del Loira. Es una agradable ciudad coronada por una fortaleza en cuyo interior se exhibe una magnífica colección de tapices medievales con el Tapiz del Apocalipsis del siglo XIV como uno de sus tesoros invalorables. Esta fortaleza posee más de 600 metros de circunferencia, y está protegida por diecisiete torres.