Uno de los puentes más escalofriantes es el Aiguille du Midi Bridge situado en los Alpes franceses, concretamente cerca de la localidad de Chamoix, en el macizo del Mont Blanc. Para llegar hasta él hay que tomar un teleférico que sube a más de 3.000 metros de altura en veinte minutos. Es casi imposible no tener vértigos, a pesar de corta longitud, apenas 200 metros, pero a 12.605 pies sobre el nivel del mar.