Ubicada en el distrito de Marais, esta plaza es el punto de partida de cualquier recorrido por Marais. Construida por iniciativa de Enrique IV en 1605, es un espacio que invita a quedarse, con sus cuatro fachadas idénticas y simétricas, sostenidas por arcos abovedados, debajo de los cuales se suceden galerías de arte, tiendas y restaurants.