Situada al noroeste de Francia, esta bella ciudad amurallada sigue dispuesta a resistir la embestida de miles de turistas dispuestos a desvelar sus secretos. Sain Maló es ahora una península de unos 53.000 habitantes, situada en la costa Esmeralde bretona y bañada por el canal de la Mancha y por la desembocadura del río Rance.