El Canal du Midi nace en la ciudad de Toulouse y muere en Béziers, en el Mediterráneo. Toulouse es el punto de partida perfecto para emprender un crucero fluvial que, en pocos días llega a Carcasona. La velocidad máxima de navegación en el canal es de ocho kilómetros por hora donde las plácidas aguas del canal ofrece un viaje inolvidable que miles de turistas disfrutan anualmente.