El Capitole de Toulouse debe su nombre y sirve de homenaje a quienes ordenaron su construcción, los Capitouls o miembros del capítulo (o consejo) municipal (en Latín capitolum). La impresionante fachada que conocemos hoy en día fue construida en 1750. Posee ocho columnas de mármol simbolizan los ocho primeros cónsules que dirigían cada uno de los ocho distritos en que se dividía la ciudad.