Heraklión, la capital de Creta muestra la cara moderna de la isla aunque su centro caótico conserva rasgos de la dominación turca: laberínticamente espesa, es un monumento a la heterogeneidad, un lugar de sueño suspendido entre África y Europa. El centro de Heraklión es una amalgama de comercios, tráfico y puestos de comida con raíces turcas.