La isla de Egina es el lugar donde muchos atenienses se escapan los fines de semana dada su proximidad con el puerto de Pireo, a tan sólo 20 kilómetros. Antigua rival de Atenas, Egina fue una de las primeras ciudades marítimas y comerciales de la Grecia Antigua. Además de presumir de tener los mejores pistachos del país (la isla es la principal productora de pistachos de Grecia y la mayor exportadora a nivel mundial), el puerto de Egina es muy pintoresco. Lo preside la coqueta capilla de Agios Nikolaos, pintada de riguroso blanco, una de las tantas ermitas que se esparcen por los muelles de las islas del Egeo.