Este castillo medieval se encuentra ubicado en West Sussex y se encuentra totalmente reformado, ya que fue seriamente dañado en la Guerra Civil. Su construcción data del año 1067, durante el reinado de Guillermo el Conquistador, y comemzó como una fortificación y desde el siglo XI ha estado ocupada por la familia del duque de Norfolk. La mayor parte del castillo y sus extensos terrenos están abiertos al público en general.