Otranto es un pueblo blanco y de adoquines, en el borde del Adriático, en el talón de la bota de Italia. La ciudad fue el escenario de la que es considerada la primera novela gótica, El castillo de Otranto de Horace Walpole. La catedral de la ciudad es famosa por su suelo de sofisticados mosaicos, que describe escednas de casi todos los mitos humaos y leyendas conocidas en el mundo alrededor del año 1100, incluyendo algunas referencias al Confucionismo y al Gato con Botas.