Rávena, es una ciudad famosa por sus monumentos paleocristianos ya que fueron declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO el año 1996. Un ejemplo de ésto es la iglesia de San Vitale,, uno de los templos más importantes del arte bizantino. La iglesia consagrada a San Vital, es la más rica de todas las que erigieron los bizantinos en Rávena. Todo el edificio ha sido diseñado respetando muchos de los elementos de la tradición eclesiástica antigua, en la que se exigía la separación de sexos durante los actos de culto, siguiendo un protocolo estricto reflejado simbólicamente en los mosaicos.