Riomaggiore, asentado sobre un barranco, luce en sus fachadas toda la gama de ocres y tostados que existen entre el amarillo y el rojo de la cercana Toscana. Se trata de la aldea más oriental de Cinque Terre, la más grande y la que acoge la oficina del parque nacional. En su minúsculo puerto conviven las barcas y los restaurantes especializados en pescado.