Este pueblo de calles empedradas es un destino célebre entre los surfistas, pero también posee otros atractivos como ser el castillo Scaligero, de época medieval y el funicular que sube el Monte Baldo, de 1.745 metros, ubicado en la parte alta del lago y que domina la orilla oriental del Garda. El teleférico conecta la cumbre -cuya riqueza botánica le ha valido el nombre de Jardín de Europa- con Malcesine.