Calcata es un poblado de apenas 80 residentes permanentes, encajado entre las montñas a unos 48 kilómetros al norte de Roma y uno de os destinos favoritos de fin de semana de los moradores de la Ciudad Eterna. En esta mágica y minúscula aldea italiana la historia es parte de su vida cotidiana. Situado en la cumbre de riscos, de 137 metros de altura, posee dos atractivos imperdibles, el castillo diminuto y el campanario clásico de Calcata, ambos construidos en la misma roca volcánica.