La Basílica de Superga fue construida por Víctor Amadeo II de Saboya cumpliendo con una promesa. En su interior se encuentran los restos de muchos de los príncipes y reyes de la casa Saboya. Las obras para la construcción de la Basílica se prolongaron 14 años, de 1717 a 1731. Para visitar la Basílica y los museos o espacios museísticos (tumbas reales, etc.), se recomienda endosar un vestuario cónsono. La temperatura en las criptas es inferior a la temperatura exterior.