Sin duda, el palacio más bello de Venecia y también uno de los más bellos del mundo es el Palacio Ducal. Ubicado en la bellísima Plaza de San Marcos, el corazón de Venecia, a la que Napoleón llamó "el salón más hermoso de Europa", y muy cerca de la Basílica de San Marcos, en él hay obras de Tiziano, Tintoretto y Veronese.