La Plaza San Marcos en invierno queda inundada por el agua del mar. Este fenómeno del "acqua alta" sucede desde que, en el siglo pasado, se alteraron las defensas naturales contra las mareas. Esta plaza rodeada de edificios porticados, es una de las más famosas del mundo por la basílica que la preside, por el Campanile y por el palacio Ducal que se erige en un costado.