Las llamadas "estructuras de Yonaguni" están ubicadas en las costas de Japón y son uno de los enigmas más grandes que se esconden en el fondo submarino, descubiertas accidrntalmente por el submairnista japonés Kihachiro Aratake en las aguas de la isla de Yonaguni el año 1985. Esta isla se encuentra en el archipiélafo de Ryukyu, 480 kilómetros al sur de Okinawa. Se cree que las ruinas podrían ser evidencias de la existencia de Mu, un continente sumergido que estaría perdido bajo las aguas del Océano Pacífico.