La mejor hora para visitar este barrio es de noche porque sus edificios llenos de cuadraditos iluminados sumados a la multicolor propuesta flúor de su infinidad de tiendas hacen que todo parezca un set de televisión. Se trata de un barrio comercial, el de los rascacielos, de la estación de trenes más utilizados del mundo, de los restaurantes y del comercio en general. A la vez posee un parque con casi 60 hectáreas.