El noroeste de Santa Rosalía, en el centro de la península mexicana de Baja California, lo ocupa el desierto de El Vizcaíno. Posiblemente, hace un par de milenios las condiciones climáticas eran más hospitalarias, ya que en el cañón de San Pablo, en la sierra de San Francisco, se han hallado pinturas rupestres en rojo y negro. Tienen una antigüedad de hasta 3.000 años y representan figuras humanas a escala natural y animales huyendo, lo que hace pensar en escenas de caza. Estas obras son Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO desde 1993.